Navidad sin sustos: seguridad para tus niños
Las fiestas de Navidad y Año Nuevo son sinónimo de luces, visitas, juegos, villancicos y mesa llena. Pero también son una época en la que aumentan los accidentes en casa, sobre todo en niños pequeños, que son curiosos por naturaleza y aún no dimensionan el peligro.
Pirotecnia: mejor ver el show… de lejos
Los fuegos artificiales forman parte de la tradición de fin de año en muchos barrios de Ecuador, pero su uso no es inocente: cada año se registran quemaduras graves, lesiones en ojos, manos y oídos, y hasta incendios provocados por pirotecnia mal manipulada.
Recomendaciones importantes para familias con niños:
- Lo más seguro es NO usar pirotecnia en casa y, si quieres que tus hijos la vean, optar por espectáculos públicos manejados de manera profesional.
- Nunca permitas que un niño manipule petardos, cohetes, diablillos o “estrellitas” (bengalas), aunque parezcan inofensivos. Pueden alcanzar temperaturas muy altas y causar quemaduras profundas.
- Mantén a los niños a una distancia prudente de cualquier pirotecnia encendida.
- Ten siempre agua a mano (balde, botella, manguera) por si se enciende algo cerca.
Desde nuestro Centro te pedimos priorizar formas de celebración sin pirotecnia, especialmente cuando hay niños pequeños, adultos mayores o mascotas en casa, debido a que muchas veces, las consecuencias son más grandes que la recompensa.
Velas, luces y conexiones eléctricas
Las velas, las extensiones de luces y los enchufes sobrecargados son una de las principales causas de incendios en fiestas. Es importante reducir riesgos en casa, por lo que te pedimos:
- Revisar que las luces navideñas estén en buen estado, sin cables pelados ni enchufes sueltos.
- No sobrecargar los tomacorrientes con múltiples adaptadores.
- Colocar el árbol de Navidad lejos de cortinas, sofás o materiales inflamables.
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Si usas velas reales:
- Nunca las dejes encendidas sin un adulto presente.
- Ponlas en superficies firmes, lejos de manteles que puedan jalarse.
- Manténlas fuera del alcance de los niños y de sus manos curiosas.
Adornos, caídas y ventanas: tu casa a prueba de exploradores
Los adornos navideños son irresistibles para los niños: brillan, cuelgan, se mueven, suenan… y muchas veces caben en la boca. Eso los convierte en riesgo de atragantamiento, cortes o intoxicaciones.
Ten en cuenta:
- Evita adornos muy pequeños, frágiles o que se rompan fácilmente (como esferas o bombillos de vidrio) en las zonas donde juegan los niños.
- Coloca los adornos más delicados en las partes altas del árbol y deja que los más resistentes (de tela o plástico grande) sean los que ellos puedan tocar.
- Asegura bien el árbol para que no pueda caer si un niño se apoya o jala una rama.
- Controla las ventanas y balcones: usa seguros o barreras y evita poner muebles que faciliten que los niños se suban a mirar hacia afuera.
- Cuando estés decorando, no permitas que los niños suban a sillas o escaleras sin supervisión; las caídas son muy frecuentes en estas fechas.
Cocina, alimentos y productos tóxicos
En las fiestas pasamos más tiempo en la cocina y hay más visitas, más comida, más desorden y más objetos al alcance de los niños.
Algunas medidas sencillas pueden prevenir muchos accidentes:
- Mientras cocinas, procura que los niños no estén en esta zona, especialmente si hay ollas con líquidos calientes o el horno encendido.
- Gira siempre los mangos de ollas y sartenes hacia adentro para que no puedan ser jalados desde abajo.
- Mantén bebidas alcohólicas, botellas de vidrio, productos de limpieza y medicamentos fuera de su alcance o bajo llave.
- Cuida los alimentos que puedan causar atragantamiento en niños pequeños (frutos secos, uvas enteras, caramelos duros, salchichas cortadas en rodajas gruesas) y adapta su forma de acuerdo a la edad.
¿Y si ocurre un accidente?
Aunque tomemos todas las precauciones, los niños se caen, se golpean y a veces se queman o comen algo que no deberían. Lo más importante es mantener la calma y buscar ayuda a tiempo.
Debes acudir de inmediato a un servicio de urgencias si:
- La quemadura es extensa, en cara, manos, genitales o articulaciones.
- Tu hij@ se cae y pierde el conocimiento, vomita, está muy somnoliento o “no es él/ella mismo/a”.
- Hay sospecha de intoxicación con medicamentos, alcohol, productos de limpieza, pastillas o líquidos desconocidos.
- Presenta dificultad para respirar, labios morados o tos muy intensa después de atragantarse.
En Cenpein estamos para acompañarte en esos momentos de duda o urgencia. Ante cualquier sospecha de accidente importante, no esperes a ver si “se pasa solo”: consulta con tu pediatra o acude al hospital más cercano.
La mejor Navidad no es la más llena de regalos o de fuegos artificiales, sino aquella en la que todos terminan sanos y juntos en casa.